Eugène Green 2

miércoles 6 diciembre, 19:00 pm
Cine Amor
47 min.

Eugène Green 2

miércoles 6 diciembre, 19:00 pm
Cine Amor
47 min.

Los mini-films de Eugène Green

Eugène Green es un director atípico. Ya tenía más de 50 años cuando se embarcó en la realización de su primera película, Toutes les nuites (2001), una ópera prima que llamó la atención de Jean-Luc Godard y ganó el prestigioso premio Louis-Delluc, habitualmente asociado a autores jóvenes emergentes. Pero Green no surge obviamente de la nada. Llegó a Europa justo al estallido de la Primavera de Praga y de Mayo del 68, siendo testigo y participante de ambos eventos históricos. Decidió establecerse en París, donde acabaría completando sus estudios en diversas disciplinas artísticas y de Humanidades. En 1977 funda el teatro de la Sapienza, una compañía que intentó restablecer el teatro barroco en el contexto de las artes escénicas contemporáneas en Francia. Por tanto, cuando Green se convierte en cineasta, ya llevaba más de 20 años formando a actores en esta particular técnica de declamación y siendo reconocido como dramaturgo en festivales de referencia como el de Aviñón, donde representó obras de Pierre Corneille como La Suivante (1993) y El Cid (1995), o llenando la capilla de la Sorbonne en 1999 con su puesta en escena de Mithridate, de Jean Racine.

La atención a la palabra y a su relación con el lenguaje cinematográfico es el motor que mueve Correspondencias (2007), primero de los mini-films que componen este homenaje. Intercambio epistolar entre dos jóvenes que buscan el amor apasionadamente, en él Green se pregunta cómo se puede filmar el discurso oral, ¿o quizá sea al revés? En un momento determinado de la cinta, su protagonista, Virgile, indica a la chica, Blanche, que a veces una imagen anticipa la enunciación de una idea escrita. El cineasta sugiere así que los planos hablan y que las letras pueden transformarse a su vez en secuencias. Este equilibrio entre lo matérico y lo conceptual – más específicamente, lo espiritual – es una de las obsesiones de Green a lo largo de toda su filmografía. Para él, el cine tiene la capacidad de aprehender aquello que no se ve y que conecta a los seres humanos con el universo. El amor es por tanto una experiencia mística según su concepción del mundo. Blanche y Virgile aman intensamente, aunque existe otra pieza, Eustache, que completa el triángulo de esta historia. Se hace necesario aquí decir que lo interpreta un jovencísimo Clément Cogitore, quien también es ayudante de dirección, además de encargarse de la continuidad y de otras labores en el departamento de arte. Hoy Cogitore es, por derecho propio, uno de los grandes renovadores del cine galo. Sea este solo un ejemplo de la enorme pegada que Green ha dejado en actores y realizadores en Francia de varias generaciones en las últimas décadas.

Su amor por las lenguas – habla no solo francés e inglés, sino italiano y portugués y tiene conocimientos de otros idiomas europeos – lo ha llevado a interesarse por Iparralde, o sea, el País Vasco norte. Ha sido el primer cineasta en rodar en euskera filmes de ficción al otro lado de los Pirineos. El folclore de Euskadi se ha colado en novelas como Les Voix de la nuit (2017) – Green es también escritor de ficción, ensayos y lírica. En ocasiones, estas filias lo han traído también a territorio español. En Hitza egin (2015) – literalmente, “hacer la palabra” – contó con jóvenes vascos de ambos lados de la frontera. Preso egon denaren gogoa (2017), incluido en el programa, es un encargo sobre adaptaciones del poeta Joseba Sarrionandia, originalmente incluido en el ómnibus Gure Oroitzapenak / Destierros (2017). La actriz Delphine Hecquet vuelve a aparecer tras ser protagonista en Correspondencias, uno de los elementos que unen ambas piezas, pero no el único. Los versos de Sarrionandia hablan de la prisión como un espacio mental, aquel al que el reo siempre vuelve, incluso tras su supuesta liberación. Green fabula con un nuevo triángulo amoroso para reflexionar sobre las dinámicas que imponen la distancia y la (des)memoria. Al contraponer el poema a una secuencia que le es complementaria, esta minimalista propuesta se abre a múltiples interpretaciones y nos vuelve a recordar esa relación ineludible entre la palabra y la imagen en el cine y cómo sus asociaciones y disociaciones – vía montaje – pueden funcionar.

Otro territorio europeo que Green conoce bien es Lisboa. Allí rodó su largometraje La religiosa portuguesa (2009) y vuelve a la capital lusa en Cómo Fernando Pessoa salvó a Portugal (2017). Aunque la ironía siempre ha formado parte de su obra, seguramente esta pieza sea la única comedia pura que Green ha rodado. El autor se inspira en una vertiente quizá poco conocida de Pessoa, la de publicista, y toma una anécdota real para realizar un homenaje al escritor que funciona además como parodia del Estado Novo. La mente tras El libro del desasosiego ideó también el primer eslogan de Coca-Cola en Portugal en los años veinte y su ingenio acabó logrando que la prohibiesen. Las autoridades no veían con buenos ojos el consumo de un brebaje que parecía un opiáceo. “Primero se extraña, luego se entraña”, escribió Pessoa para la marca. El efecto que provocó tal ingenioso juego de palabras fue el contrario al deseado. Coca-Cola no llegó a Portugal hasta pasada la dictadura. En su mini-film, Green inventa situaciones tan divertidas como el exorcismo de una botella de este famoso refresco, incidiendo en la poca talla intelectual del Salazarismo y sus conductas irracionales.

No es que Green considere que la situación está ahora mucho mejor. En lo que él mismo ha denominado su primer y único filme de montaje, Lisboa revisitada (2019), intercala planos de sus dos cintas lisboetas con otros tomados por su director de fotografía habitual, Raphaël O’Byrne, en las mismas localizaciones plagadas de turistas. Su intención es denunciar el modelo de ciudad que las autoridades han querido proyectar en los últimos años, basado en el turismo y la especulación inmobiliaria, lo que a su juicio está destruyendo la civilización europea y la identidad de los lugares. Uno de los textos que sobreimpone a sus imágenes lo deja muy claro: “El cine revela la realidad escondida, el turismo esconde la realidad visible”. De nuevo, la capacidad sanadora del cine como herramienta espiritual que nos ayuda a aprehender lo que se ve y lo que no en la realidad, frente a una barbarie ultracapitalista que devora y borra la rica tradición cultural de nuestra vieja Europa.

Integrada en una exposición de la Fundación Serralves que repasó toda su obra, Lisboa revisitada es una de las últimas creaciones de Green. Desde entonces ha dirigido Atarrabi eta Mikelats (2020) y El muro de los muertos (2022), que cierra este programa. Esta última se abre con un pasaje de San Agustín que resume de alguna manera, no solo la pieza, sino todo el cine de Green. Para el teólogo y filósofo español, solo existiría el tiempo presente: el presente de las cosas pasadas, el presente de las cosas presentes y el presente de las cosas futuras. El cine solo capta el segundo de estos tiempos, pero tiene la capacidad de sugerirlos todos, según la tesis cinematográfica de Green. Otra de sus obsesiones es que el verbo se hace carne, en El muro de los muertos de forma muy literal. Un joven, al pasar ante un memorial de la Primera Guerra Mundial y leer el nombre de uno de los soldados caídos, convoca de alguna forma a su fantasma. El chico, angustiado en ese momento, comprende que uno solo puede librarse de ese tipo de sentimientos si el pasado no lo lastra, y si no se proyecta ante el futuro. Vivir aquí y ahora. Lo que no quiere decir que los signos y los rastros de otros tiempos no habiten en nosotros y nos guíen. El cinematógrafo es en esencia luz, ilumina, y Green lo liga sin duda a la fe, es un vehículo de la misma.

Como puede comprobarse, el cortometraje ha sido constante en un autor que no atiende a duraciones. Él prefiere denominarlos mini-films, como queriendo llamar la atención sobre el hecho de que son también películas, con mayúsculas, aunque duren menos que sus largos. En ellos destila el mismo profundo humanismo y meticulosa puesta en escena que lo han convertido en uno de los autores más singulares y libertarios del actual panorama europeo.

Eugène Green
Francia, Portugal, Bélgica
26 min.
2018
El escritor Fernando Pessoa trabaja en la campaña publicitaria que introducirá la bebida Coca-Louca a Portugal. Su eslogan “primero se extraña, luego se entraña” acaba provocando el efecto contrario al deseado. Las autoridades, pensando que se trata de alguna especie de droga, de...
Eugène Green
29 min.
Filme de montaje en el que Green mezcla imágenes de sus películas La religiosa portuguesa y Cómo Fernando Pessoa Salvó a Portugal, ambas rodadas en Lisboa, con nuevos registros en esas mismas localizaciones, pero plagadas de turistas. Reflexión sobre el devenir de una ciudad que ...